lunes, 22 de diciembre de 2014

LJN Toys


Sistemas de desarrollo: NES, SNES, Gameboy, SEGA Genesis, Dreamcast, PC.
Género: Desarrolladora de videojuegos / Juguetería.
Años en actividad: 1970-1995.
Casa Madre(s): MCA, Acclaim.
Alcance: Mundial.

LJN Toys es una compañía que la mayoría solo conocemos -de forma negativa, además- gracias a un célebre show de internet, más la historia que la rodea es realmente interesante, y sus circunstancias desde el día uno brindan mucha tela para cortar, ya que pasó, en un tiempo relativamente corto, de ser una suerte de empredimiento onírico, a un gigante comercial... y todo ello de la mano de un único hombre decidido además.

Así que sin mas preámbulos, comencemos.

En 1970, Jack Friedman era un mesurado representante de ventas para la firma juguetera Norman J. Lewis. En realidad, se trataba de un hombre que disfrutaba de su trabajo, e intentaba hacerlo lo mejor posible... pero también de un genio comercial en potencia. Y él sabía esto, por lo que por esas fechas decidió separar caminos con quien hasta ese entonces había sido su fiel empleador, para probar suerte de manera independiente, en una jugada que podría calificarse de «riesgosa» como poco (ya que un empleo fijo era, durante la década del setenta, un lujo que el americano promedio no podía darse).

Friedman no contaba con el capital necesario para lanzarse solo al mercado, por lo que consultó tempranamente a Lewis acerca de como manejarse en el negocio... estaba aún muy verde al respecto (ya que era un talentoso entusiasta sin casi experiencia). Para su sorpresa, su ex-empleador le pidió explayarse, e intentar convencerlo de invertir en el empredimiento, y, ni lento ni perezoso, el oriundo de Nueva York le presentó un elaborado organigrama empresarial, en el que básicamente detallaba varias ideas a mediano y largo plazo. Impresionado, Lewis decidió convertirse en el principal inversionista y socio mayoritario de la compañía... que por cierto, sería bautizada como LJN en honor a él, cambiando el orden de sus iniciales.

No obstante, la sociedad base de LJN duró poco, y Lewis acabó vendiendo su porcentaje a un grupo inversor chino. Esto acabó por marcar el nuevo rumbo a seguir por la compañía en años venideros, apoyándose casi exclusivamente en la búsqueda de lucrativos contratos, y la habilidad de Friedman para conseguirlos. Y es que ese era el caso del ejecutivo de Queens, ya que mientras que la competencia se enredaba irremediablemente en los confusos canales legales y burocráticos, él conseguía poner las firmas en tiempo récord, con lo que se agenciaba una gran cantidad de dinero en exclusividad; uno de sus primeros aciertos fue la consecución en exclusiva para la producción de merchadising basado en la película ET el extraterrestre -que era furor en ese entonces-. Tiempo después se reuniría personalmente con Brooke Shields y Michael Jackson para elaborar muñecos a sus imágenes y semejanza.

Los éxitos siguieron, y con ellos nuevas marcas para trabajar: juguetes de Indiana Jones, Bionic Six, Wrestling Superstars, ET y Gremlins podían ser vistos en casi cualquier tienda del país. Para 1983, el ingreso bruto de LJN ascendía a $51.000.000. Y claro, en el oscuro mundo de los negocios, tanta bonanza atrae indefectiblemente a los depredadores... o, en este caso, a MCA (quien había estado muy activa en la adquisición de jugueterías). La transacción fue bastante hostil en cuanto a términos contractuales se refiere, pero Friedman decidió poner finalmente la firma por el gigantesco acuerdo que aquella empresa compartía con Universal Studios (quizá la mas taquillera desarrolladora cinematográfica de ese tiempo). Aunque toda la jugada fue de hecho, una batalla perdida, ya que MCA poseía un porcentaje demasiado elevado de la marca (el 63%), y los planes del empresario de usar el capital percibido por la venta -32 millones de dólares- para ingresar en el universo fílmico no llegaron a buen puerto. Con todo, los nuevos dueños se su empresa plástica solo duraron dos años en el cargo -debido al cáos económico llegado con el cambio de manos- , antes de venderle la totalidad de la firma a Acclaim Entertaiment. Cansado, Friedman aprovechó la oportunidad para traspasar también su parte de LJN a estos nuevos compradores, y se retiró de escena para fundar THQ en 1990.

Bajo la dirección de Acclaim, LJN sufrió un verdadero lavado de cara, ya que la nueva administración no estaba interesada en la fabricación de juguetes (craso error si me preguntan, ya que sus productos eran conocidos, y con todo el tema de las licencias, se volvían un millonario activo), y de hecho, cerraron la división de estos. Pronto reorganizaron la empresa como una publicadora de videojuegos, siguiendo con la misma política de «arriendo» para con la propiedad intelectual de distintos estudios fílmicos y de animación, y sub-contratando a pequeñas desarrolladoras independientes para que programaran los juegos (aunque también, en ocasiones, llamaron a conocidos exponentes del medio, como Rare). En realidad, aquella no seria la primera incursión de la firma en el mundo de los videojuegos, ya que en 1987 lanzaron una suerte de consola llamada VideoART (que nisiquiera estaba considerada como tal, sino mas bien, como un juguete electrónico) que permitía a los jugadores, dibujar tanto como quisiesen desde la pantalla de su televisor. Y como quizá le resulte gracioso a mas de uno, VideoART era, de hecho, una pieza de hardware bastante competente... al punto que incluso contaba con su propio set de cartuchos intercambiables, y varios juegos licenciados por Disney. Mas no resultaba precisamente original (su diseño era una suerte de mezcla entre la Atari 7800, la ColecoVision, y la Intellivision), y estaba claro desde un principio que estaba entendida para niños pequeños. Con todo, resultaba un sólido artefacto.

Pero bueno, el plan comercial de Acclaim, pasaba por colocar a LJN como una de las desarrolladoras de soporte de Nintendo, aprovechando para esto su -ahora ya no tan- enorme capital, y granjeándose con ello, la oportunidad de lanzar los títulos de manera oficial. El problema con toda esa estratagema, era que fue llevada a cabo por gente obviamente inexperta en el campo, que cometió varios errores a la hora de seleccionar estudios programadores, y les colocó plazos irreales para la finalización de los trabajos... quizá el caso mas notorio de esto, fuera el del Back to the Future 1 -escrito línea a línea por Beam Software-, que para los ejecutivos de Acclaim era una maravilla (hasta invitaron al guionista de la película, Bob Gale a una muestra en exclusiva), pero resultó un rotundo fracaso entre la crítica y los jugadores -a tal punto que el propio Gale aleccionó a los fanáticos a no comprarlo- debido a sus absurdas mecánicas, y a una deficiente similitud con la saga que le daba nombre. Esa sería en mayor o menor medida la nota que darían todos los juegos sellados por LJN en el mercado (y esto debido a que Acclaim seguía encarando al mejor postor en cuanto a programación se refería).

En los años subsiguientes, el logo del arcoiris siguió apareciendo en el mercado nintendero -y ocasionalmente en terrenos de SEGA- como parte de una nueva estrategia tripartita creada por sus dueños con el fin engañar al público -a esa altura notablemente avispado acerca de la calidad impresa en los juegos-. Básicamente, LJN coexistía con otras dos empresas adquiridas por Acclaim (Flying Edge y Arena Entertainment) para burlar una antigua regla comercial de Nintendo -la cual estipulaba que cualquier compañía afiliada podía lanzar un máximo de cuatro juegos por año para sus consolas-; pero incluso luego de que el gigante nipón desechara esa normativa, el status de los tres sellos no cambió, ya que estos habían sido sistemáticamente desbaratados, y no les quedaba ya casi propósito... con todo, LJN llegó a publicar unos cuantos títulos de manera pseudo-independiente para Super Nintendo y SEGA Genesis... de los cuales, el Spider-Man and Venom: Maximum Carnage logró especialmente buenas críticas de parte de todo el mundo. Poco tiempo después, «AKML» puso fin a su campaña de «disfraz», y -por tanto- «archivó» las tres empresas subsidiarias que había empleado. Finalizando así, el turbulento recorrido de mas de dos décadas que llevó la ex-empresa de Friedman, justo en el año de su vigésimo quinto aniversario.

Con todo, la última aparición del logo fue realizada un lustro después, adornando la caja del título Spirit of Speed 1937, de SEGA Dreamcast, promediando el año 2000.
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Si el artículo despertó tu interés, te recomendamos que chequees estas reviews propias para ver un poco más de cerca el catálogo de la empresa:

Beetlejuice (1991, NES)

A Nightmare on Elm Street (1989, DOS)

Jaws (1987, NES)

Spider-Man and Venom Maximum Carnage (1994, SNES)
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Más enlaces de interés:
AVGN - Todas las reviews sobre productos de LJN - Tan Bueno como suena, todas sus reviews, y encima en español.

Back to the Future I - NES Commercial - El comercial para el primer juego de la saga en ser publicado en NES. El vídeo tiene mala calidad, pero el contenido no es mucho mejor. Con todo, cuenta con mucho valor nostálgico.

Back to the Future II & III - NES Commercial - Segunda propaganda, ahora para ocuparse de los otros dos títulos. Mejor artísticamente, igual de confusa por lo demás (notese como evitaban mostrar casi el juego en ella).

Michael Jackson´s Action Figure - Commercial - Imperdible propaganda de 1987 (¿el año creativo de LJN?).

Oro al final del arcoiris - Simplemente una genialidad.

Punisher - NES Commercial - Bastante corriente, no voy a mentirles.

The LJN Defender - Pequeño show "AVGN Wanna be". Recomendado para los curiosos ávidos de nuevas experiencias.

Thundercats Action Figures - Commercial - Interesante vídeo, aunque sin demasiado interés implícito.

VideoART Commercial (1987) - Interesante y gracioso comercial de juguetería.

WWF Commercial - Muy buena propaganda, con muchas técnicas comunes de esa época arcana.

1 comentario:

  1. De los muñecos de la WWF hubo algo llamado "Thumb Wrestlers", que eran luchadores de goma para ponértelos en el pulgar a la hora de hacer lucha con pulgares (o "pulso chino"). Me han dicho que no eran muy buenas figuras, pero sería genial tener algunas.

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